Revisión sobre efectividad de dietas populares

Aunque no hay temporada primaveral que no venga acompañada de alguna nueva moda dietética, casi siempre milagrosa para ayudarnos durante la operación bikini, hay dietas que han logrado cierto nivel de popularidad y que han conseguido seguir vigentes, manteniendo una cantidad significativa de seguidores a lo largo de los años. Este éxito puede deberse a diversos factores y lo interesante seria saber si uno de los principales es su efectividad, más allá del marketing que sean capaces de manejar sus promotores o aquellos que ganan dinero con ellas. Si alguien decide seguir una dieta, más que su aceptación o popularidad debería guiarse por las pruebas respecto a su efectividad.

Hace unos pocos años ya se publicó un metaanálisis analizando unas cuantas (LEARN, Atkins, Ornish, de la Zona, Volumétrica, Weight Watchers), del que ya hablé en este post. Y esa información se puede completar con otra revisión sistemática publicada hace unos meses,  “Effects of Popular Diets without Specific Calorie Targets on Weight Loss Outcomes: Systematic Review of Findings from Clinical Trials” (2017).

Partiendo del listado anual que suele hacer U.S. News en base a opiniones de expertos (el de 2018 esta aqui), los autores del estudio seleccionaron aquellas que cumpliesen sus requisitos, las que no estableciesen límites de calorías ni utilizasen sustitutivos ni suplementos, quedándose con 20 de ellas. Y posteriormente buscaron y analizaron los ensayos existentes y su idoneidad para evaluar la eficacia aislada de la dieta, en base a su diseño y sus resultados (considerando que se tenía que haber conseguido una reducción de peso de la menos el 5%) en dos tramos de tiempo, el corto plazo (menos de seis meses) y el largo (un año o más). De acuerdo a los criterios utilizados (que como eran bastante exigentes y específicos les llevaron a quedarse con muy pocos ensayos), los investigadores encontraron datos relevantes para siete de ellas;  Atkins, DASH, Índice Glucémico,  Mediterránea, Ornish, Paleo y De la Zona.

En el trabajo original se pueden encontrar dos gráficos en los que se resumen los resultados para cada uno de los ensayos. Este fue el obtenido para el corto plazo (seis meses o menos):

Y este para el largo plazo (una año o más):

Para una mejor visualización y facilitar la comparación, he calculado el valor medio para cada dieta y lo he representado en un gráfico de barras, acompañado de otro que indica el número de estudios utilizados. Estos serían los resultados para el corto plazo:

Y estos para el largo plazo:

Que quede claro que estos gráficos son muy orientativos, ya que al hacer los cálculos de los valores medios para cada dieta no he tenido en cuenta el peso o importancia de cada ensayo, algo que debería hacerse para conseguir resultados más riguroso y significativo.

,Los autores de la revisión finalizan el documento escribiendo esto en sus conclusiones:

“En conclusión, los resultados de la presente revisión indican que entre todas las dietas populares, la dieta Atkins se ha probado en mayor número de ensayos clínicos y tuvo la mayor evidencia en resultados clínico significativos (pérdida de peso) a corto plazo (≤ seis meses) y largo plazo  (≥un año). Hay pruebas limitadas respecto a la efectividad de otras dietas populares para producir una pérdida de peso clínicamente significativa a corto y largo plazo. Por lo tanto, se necesita más evidencia comparativa para evaluar mejor la eficacia de cada una de estas dietas populares”.

Sin olvidar que nos estamos centrando en el adelgazamiento y que no estamos considerando otros indicadores relacionados con la salud, podríamos comparar estos resultados con los de la lista de U.S.News de aquel año, la específica respecto a eficacia para perder peso, creada en base a las opiniones de los expertos consultados, accesible en este enlace. Pues bien, basta con mirar los primeros puestos para comprobar que los resultados no coinciden en absoluto:

Evidentemente, el hecho de tener como criterio de selección la falta de control de las calorías hace que muchas de las dietas de la lista de U.S. News se queden fuera, pero de cualquier forma parece bastante claro que las diferencias van más allá. O los criterios que utilizan sus expertos son muy diferentes a los de los investigadores de la reciente revisión o sencillamente sus valoraciones no se basan demasiado en resultados de ensayos y estudios.

Para terminar, les recuerdo que aunque algunas dietas consigan mejores resultados que otras, desafortunadamente no existe una solución universal. Tal y como conté en este post anterior. Lo que para algunas personas funciona, para otras no, y viceversa, algo que se puede apreciar muy bien en el siguiente gráfico con los resultados de pérdida de peso de las 600 personas que participaron en el reciente estudio DIETFITS, divididas en dos grupos, uno siguiendo una dieta baja en grasas y otro una baja en carbohidratos:

Eso sí, puestos a elegir, mejor con evidencia que sin ella. Fuente Original Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

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