Así es el senderismo perfecto si estás a dieta

¿Qué tipo de rutas de senderismo son las más adecuadas para una persona con sobrepeso a dieta? ¿Hay que escoger rutas cortas/largas, con mucho/poco desnivel?

En relación con la actividad física, es importante tener en cuenta las circunstancias particulares de cada persona, la condición física, la edad, los kilos de sobrepeso, la tolerancia al esfuerzo, etc. Cada persona es distinta y, por lo tanto, la actividad que realice se debe adaptar a ella.
El senderismo es una actividad muy recomendable para la salud. Caminar en la naturaleza tiene grandes beneficios, tanto a nivel físico, como emocional y psicológico.

Lo fundamental para disfrutar de la actividad, sin que perjudique el proceso de la bajada de peso, es, una vez más, la medida. ¿Y cuál es la medida adecuada en lo que se refiere a actividad física? En cada caso será diferente, pero en todos los casos será aquella que permita disfrutar de la ruta, sin que aparezca un cansancio excesivo, ni se despierte el apetito.

Para ello habrá que planificar los recorridos ajustándolos al momento particular de cada uno. Las rutas no deberán superar las 2 horas o los 6-8 km. de distancia. Es recomendable que discurran por lugares con poco desnivel, aunque no es necesario que sean completamente llanos. El ritmo debe ser “confortable”, que no altere demasiado ni el pulso ni la respiración. Lo ideal es poder ir conversando y disfrutando del paisaje.

Como todas las actividades que recomendamos desde la Clínica Ravenna, el senderismo, debe de ser una actividad, divertida y placentera, que produzca bienestar, sin interferir en el proceso de descenso de peso, ni cause sensaciones “incómodas” que perjudiquen el normal seguimiento de la dieta indicada.

¡A disfrutar con medida!

* Por el Departamento de Actividad Física Adaptada de la Clínica Ravenna Madrid.

The post Así es el senderismo perfecto si estás a dieta appeared first on Adelgazar con cabeza.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

Fibra en la dieta, una gran aliada.

¿Cómo ayuda la fibra a una dieta de adelgazamiento?

La fibra es la parte de las frutas, hortalizas, legumbres y cereales integrales que no puede ser digerida por el cuerpo humano. La encontramos de diferentes maneras formando parte en estos alimentos y existen varios tipos de fibras: solubles e insolubles. Algunas de las más conocidas son la celulosa, las pectinas, la lignina y los glucomanano.

Las fibras son uno de los mejores aliados a la hora de adelgazar, ya que uno de los beneficios que reporta su consumo es el efecto saciante, también por el tiempo de masticación que llevan y además ayuda a favorecer el tránsito intestinal al retener agua y dar volumen.

Es importante tener en cuenta que la fibra no adelgaza, sino que ayuda a controlar las calorías que se consumen, sobretodo porque forman parte de los vegetales y frutas, que suelen tener una densidad calórica baja, es decir, en mucho volumen pocas cantidad de calorías. Sí se deberá de tener cuidado con las harinas integrales ya que estas tienen una densidad calórica alta, en poco cantidad, muchas calorías.
En conclusión la fibra de las frutas y verduras ayuda de manera indirecta en la dietas de adelgazamiento porque ingerimos menos calorías y nos saciamos antes.

Algo muy distinto a pensar que cuanto más fibra consumo más peso perderé, incluso se deberá tener cuidado con el exceso ya que además de que aportan calorías, puede producir gases y malestares intestinales.

Los requerimientos diarios de fibra deben de ser entre 25-30 g. al día, que se cubrirán sin problemas si en todas las comidas incorporamos algunos de estos alimentos.

* Por Valeria Castagna, nutricionista de Clínica Ravenna Madrid.

The post Fibra en la dieta, una gran aliada. appeared first on Adelgazar con cabeza.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

Frutos secos en nuestra dieta, ¿sí o no?

¿Cómo y cuándo es más saludable incorporar los frutos secos en nuestra dieta?

El principal problema que presentan los frutos secos es que son alimentos con una densidad energética muy alta es decir en poca cantidad estamos incorporando muchas calorías. Si bien es cierto que numerosos estudios les atribuyen beneficios para la salud, es importante a la hora de decidir tomarlos valorar si vamos a poder hacerlo en la cantidad recomendada o terminaremos comiendo más de la cuenta, en cuyo caso lo mejor es no empezar.

Una forma saludable de incorporar los frutos secos es añadiéndolos a la ensalada, por ejemplo 3-4 nueces o lo equivalente a una cucharada sopera siempre de frutos secos. También pueden incorporarse a media mañana, por ejemplo añadiéndolos a un yogurt desnatado o en combinación con una pieza de fruta.

Lo más importante es que nunca se picotee entre horas y que a la hora de elegirlos tengamos en cuenta que deben ser frutos secos en crudo sin adicción de sal, azúcar, miel, etc. Recordando que si cuesta parar lo mejor es no empezar.

* Por el equipo de nutricionistas de Clínica Ravenna Madrid.

The post Frutos secos en nuestra dieta, ¿sí o no? appeared first on Adelgazar con cabeza.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

Dietas que estresan y cómo evitarlas

¿Es bueno que la dieta se convierta en foco de estrés? ¿Cómo puedo evitar ponerme nerviosa al ponerme a dieta?

Los cambios siempre producen cierto nerviosismo. Cuando uno comienza una dieta, teme no ser capaz de llegar al objetivo, de cumplir con ella a rajatabla o tal vez no bajar lo suficiente a pesar del esfuerzo. La base de una buena dieta es una óptima planificación. Por este motivo es importante que de antemano tengas todos los alimentos necesarios en tu nevera, esto evitará imprevistos; y cuadrar los horarios de las cinco comidas a lo largo del día, de tal manera que no haya ni más ni menos tiempo del estipulado entre una comida y otra. Esta sencilla, pero efectiva planificación, hará que te sientas más tranquila contigo misma y con más seguridad para hacer bien la dieta.

Además, es importante que te priorices y te protejas de momentos sociales atestados de comida; es preferible pasar nervios para decir ‘no’ a tiempo que estar demasiado expuesta, con más ansiedad por querer comer más cantidad y/o alimentos fuera de dieta.

Así mismo, ten en cuenta que los nervios se van pasando a medida que vas andando el camino. Haciendo bien el día a día te sentirás satisfecha con tu logro, contenta con la bajada y motivada para seguir haciendo bien aquello que te funciona.

¡A por tu objetivo!

* Por el equipo de Psicología de Clínica Ravenna Madrid.

The post Dietas que estresan y cómo evitarlas appeared first on Adelgazar con cabeza.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

¿Estoy condenada a estar siempre a dieta?

Tras dos años en mi peso, he vuelto de nuevo a engordar. ¿Estoy condenada a estar toda la vida a dieta si quiero estar delgada?

Cuando uno tiene más peso del que le corresponde, necesariamente tiene que pasar por el proceso de hacer dieta para bajarlo. Sin embargo, es cuando se llega al peso ideal, el momento de pasar de hacer dieta a trabajar en el autocuidado, incorporando los alimentos de una manera adecuada, de tal forma que no se vuelva a la normalidad en la alimentación de cuando tenía más peso.

Durante dos años tal vez hayas vivido ese cuidado en la alimentación como una dieta dado que no has podido volver a la normalidad de la persona que tenía unos kilos de más. Sin embargo, ¿has tenido que privarte de muchos alimentos o has comido con la medida que tu cuerpo necesitaba para vivir? Es importante valorar cómo te sientes cuando estás en tu peso ideal para acortar el tamaño de las porciones, siendo congruentes de esta manera con nuestro objetivo, el de mantener el peso de una manera saludable.

Por tanto, no se trata de vivir a dieta, sino de cuidarte cada día también con la alimentación. Por mucho que desde fuera nos bombardeen con comida y con experiencias fabulosas a través del gusto, debemos ser coherentes con nuestra meta comiendo de manera variada, pero cuidando la medida, y permitiéndonos, ocasionalmente, algo que nos agrade mientras sea con medida y no suponga un enganche.

* Por el equipo de Psicología de Clínica Ravenna Madrid.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

La mejor hora para hacer ejercicio suave

Si el ejercicio es suave, como andar cada día una hora a buen ritmo, ¿da igual la hora a la que se haga? ¿Es mejor antes o después de las comidas?

No da igual, de la misma manera que importan los horarios de las comidas, también es relevante la hora a la que hagas ejercicio. Eso sí, lo más importante es realizar tu actividad física diaria, así que, si no puedes a una hora, encuentra otra.

En mi opinión, caminar por la mañana ofrece mayores ventajas:

  • Mucha gente se siente con más energía a primera hora del día, o simplemente es el único momento que tiene.
  • Antes de que te des cuenta, ya has cumplido con tu rutina. Si lo dejas para el final del día, es probable que surja algún imprevisto eliminando el ejercicio de tu agenda.
  • Favorece el descanso. Si tienes problemas para conciliar el sueño, te conviene separar más la actividad de la hora de acostarte.
  • Más energía y mejor humor durante el día. Si caminas a primera hora, te refuerzas con un “subidón” de endorfinas. Si dejas la actividad para la tarde-noche, es posible que, cuando llegue el momento, tu fuerza de voluntad se haya agotado.

En cuanto a si caminar antes o después de las comidas, va a depender de tus hábitos y de la estrategia que te haya marcado tu nutricionista. Si lo normal es no dejar pasar más de 3 o 4 horas entre comidas, asegúrate de que el ejercicio no está alterando tus horarios.

¡A disfrutar!

* Por Eduardo Rubio, responsable de actividad física en Clínica Ravenna Madrid.

Fuente Original Adelgazar con cabeza

7 errores que te impiden bajar de peso

nutricion-tentaciones-menshealth

Puede que lleves tiempo intentando perder peso y te estés preguntando porqué no lo consigues o porqué ese michelín abdominal es imposible de eliminar. Cuando esto ocurre muchas veces buscamos la opción fácil y pensamos que “debe ser que no he encontrado el suplemento adecuado que me ayude a perder grasa” o “será que como mucha fruta que tiene azúcar”. Pero antes de volverte loco y empezar a culpar hasta al apuntador revisar estos aspectos:

Consumes alcohol el fin de semana

Las bebidas alcohólicas, a parte de no ser nada recomendables para tu salud, añaden calorías extra que no te aportan ningún nutriente interesante. Si quieres bajar tu peso y tu porcentaje de grasa estas calorías extras de forma líquida, y por tanto poco saciantes, no te van a ayudar. Cuánto menos alcohol mejor.

La solución: apunta realmente el alcohol que consumes, no sólo entre semana, sino también si sales el fin de semana. Cambia las bebidas alcohólicas más fuertes por vino o cerveza y proponte hacer una reducción a la mitad, al menos si al inicio te parece demasiado eliminarlo totalmente. Aunque, si quieres acabar de convencerte te recomiendo dejarlo totalmente por 2 semanas y ver tu evolución. Ver los efectos que tiene dejar el alcohol es suficiente para motivarte a dejar de consumirlo.

Comes muy deprisa

Comer demasiado deprisa puede hacer que tu cerebro no reciba a tiempo las señales de las hormonas de saciedad que tu estómago está enviando, por lo que acabas comiendo más de la cuenta. Comer despacio puede reducir tu ingesta energética y hacerte sentir más saciado al terminar. Además comer despacio influye en el número de veces que masticamos. Al masticar aumentamos nuestro nivel de saciedad y por tanto reducimos las calorías que ingerimos.

La solución: si estás habituado a comer deprisa deberás prestar atención a tu forma de comer por un tiempo hasta que comer más lento se vuelva algo automático para ti. Algunos trucos son dejar el tenedor en la mesa entre bocado y bocado para no ir a coger comida cuando aún estás masticando el anterior bocado. Otras personas consiguen comer más lento utilizando palillos. Si, ¡suena a locura! Pero funciona ya que muchos no tenemos tanta habilidad comiendo con palillos que con tenedor y nos hace reducir la velocidad de manera inconsciente.

Por último, revisa que tu comida no sea demasiado líquida. Puede que en lugar de una crema necesites tomar una ensalada o unas verduras salteadas o en lugar del zumo, al que le has quitado toda la fibra y no te llena, debas tomarte una pieza de fruta.

Atracón del fin de semana

Te portas como un angelito durante toda la semana, pero llega el fin de semana y  das rienda suelta a todos tus deseos. Según un estudio publicado en 2003 en el Obesity Society, los adultos americanos consumen 115 kcal/día más los fines de semana, sobre todo a través de grasa y alcohol. Pero el problema, sobre todo, es de aquellos que sobrepasan la media de manera abismal, los que pasan del blanco al negro el fin de semana. ¿Te sientes identificado? No te preocupes porqué hay solución.

La solución: esto ocurre normalmente  porqué estamos siendo demasiado estrictos durante la semana. Y la comida nos aburre tanto de lunes a viernes que a partir del viernes noche damos el tiro de salida hacia la comida basura. Una solución puede ser hacer más atractivos tus platos de la semana. La dieta saludable es mucho más que comer ensalada y pollo a la plancha. Puedes coger ideas en mi Instagram o en el blog de Truco o Plato. Si aún así te cuesta contener los atracones el fin de semana, aquí te explico cómo puedes evitarlos.

No revisas los etiquetados

Puede que te fíes de lo que te ponen en letra grande en los productos que te venden en el supermercado, pero te aconsejo que empieces a mirar la letra pequeña. Por mucho que te vendan algo como light o como 0% grasas o 0% azúcares, debes saber lo que te estás vendiendo. Un postre 0% grasas seguramente este lleno de azúcares y un alimento light puede darnos la impresión de ser poco calórico por lo que en ocasiones comemos más de lo que realmente deberíamos.

La solución: evita al máximo los productos procesados y empieza a comer comida que no lleve envoltorios. Las frutas, las verduras, carnes o pescados frescos o las legumbres no suelen traer muchos problemas. Y cuando comas envasados aprende a leer y saber lo que realmente te están vendiendo.

No comes suficiente verdura

Puede que comas a tu ritmo y puede que incluso sepas identificar tus señales de hambre y saciedad, pero si no comes la suficiente verdura estarás consumiendo muy posiblemente más calorías de las que necesitas. Si quieres bajar de peso (o simplemente comer sano) tu dieta debe aportar alimentos de baja densidad energética y alta densidad nutricional. Eso quiere decir alimentos que te aporten volumen y nutrientes de calidad y no muchas calorías. ¿Hay algo mejor que las verduras u hortalizas para ello?

La solución: come verduras y hortalizas de temporada e inclúyelas en todas tus comidas y cenas como plato principal. La recomendación es que las verduras y hostalizas deberían ocupar más o menos la mitad de lo que te estás comiendo. Aprende platos nuevos a base de verduras y descubrirás un mundo delicioso más allá de las judías verdes con patatas y el brócoli al vapor.

Ese consumo ocasional no es tan ocasional

“De vez en cuando me tomo una cerveza”, “de vez en cuando como algún croissant”, “de vez en cuando cómo alguna pizza”. Si vamos sumando estos “de vez en cuando”, no es que a veces hagas alguna transgresión, sino que a diario hay algo en tu dieta que no te ayuda a llegar a tu objetivo. En ocasiones es complicado darse cuenta porque nuestro cerebro es especialista en omitir ciertas cosas sin importancia para no saturarse y seguramente ya no recuerdes que comiste el miércoles pasado.

La solución: registra durante una semana todo lo que comes y revísalo al terminar la semana para detectar las pautas que debes cambiar. Simplemente apuntar lo que comemos en ocasiones modifica nuestra alimentación y nos hace ser más conscientes de lo realmente estamos consumiendo por lo que acabamos comiendo mejor.

Estás estresado o no duermes suficiente

El estrés crónico, los problemas de sueño y las pocas horas que pasamos de descanso hacen que nuestras hormonas se pongan en alerta. La elevación del cortisol, la hormona del estrés o el aumento de las sensaciones de hambre (por la disminución de la leptina) pueden llevarnos entre otros motivos a coger peso o a impedir que podamos perderlo. Además, tanto el estrés como el no dormir de manera adecuada pueden ser un peligro no sólo para el peso sino para la salud en general.

La solución: busca métodos para reducir o gestionar el estrés cómo pueden ser técnicas de relajación, de yoga o de gestión del tiempo. En cuanto a las horas de sueño, márcate unos horarios para ir a dormir y disminuye la activación reduciendo la luz en casa y la exposición a pantallas como la televisión o el móvil una hora antes de ir a dormir.

Fuente Original El blog de nutrición

¿Cómo sobrevivir comprando en el supermercado?

comprar-en-el-supermercado-menshealthok

El número de supermercados a nuestra disposición aumenta continuamente y con ellos la disponibilidad de la gente a acceder a productos de primera necesidad pero también a otros que no los son tanto. Te sonará la típica escena en la que decides ir al supermercado a comprar un poco de fruta y algo de leche y sin saber porqué vuelves con bolsas llenas de otros productos en los que ni habías pensado. Y además, son normalmente productos procesados no tan buenos para tu salud cómo los que en un inicio tenías la intención de comprar: esos cereales nuevos que has visto anunciados, algún refresco, una patatas de bolsa… ¿Cómo logran que esto ocurra y cómo evitarlo?

Los trucos del supermercado

Los supermercados tienen estrategias de venta para que quedes atrapado en ellos y compres mucho más de lo que ibas buscando. No te olvides de que son un negocio, no velan por tu salud, velan por su bolsillo. Algunas de sus estrategias son:

  1. Colocar los productos de primera necesidad como el agua, los huevos , la carne o la leche al fondo de establecimiento. Para llegar a ellos, normalmente debemos recorrer el resto de la tienda lo que nos da la oportunidad de ir cogiendo cosas que no necesitamos tanto por el camino.
  2. Colocar los productos que quieren que compres a la altura de tus ojos. Esos serán los productos de los que más beneficios obtienen o los que quieren que compres por algún motivo. Y los más peques tampoco se salvan. Los productos para los niños estarán colocados en las estanterías bajas, a la altura de sus ojos y para que los puedan coger o darte la tabarra para que se los compres.
  3. Colocar los productos menos necesarios al inicio de la tienda, como platos preparados o snacks. Al tener el carro vacío solemos tener más tendencia a comprar estos productos sin sentirnos culpables.
  4. Otras estrategias de marketing como los carritos cada vez más grandes para que compremos más, jugar con la música para dar relajación y que aumente el tiempo de compra o con las luces, más fuertes en la zona de frutas y más apagadas por ejemplo en la zona de bebidas alcohólicas o el olor a pan recién hecho que es un aroma que lanzan para que tengas más ganas de comprar esos productos.

¿Cómo realizar una compra saludable?

Si quieres cuidar de tu salud y ya que estás, ahorrarte un dinero, hay varias cosas que puedes hacer para evitar estas compras compulsivas y poco necesarias:

  1. Siempre que puedas compra en tiendas especializadas. Es decir, ve a la frutería cuando necesites fruta y verdura, a la pescadería, cuando necesites pescado o a la carnicería si quieres comprar algo de carne. Si los productos son de temporada y proximidad, todavía mucho mejor. Además de mejorar tu salud, mejorarás el sabor de tus platos ¡dos por uno!
  2. Si vas al supermercado a comprar agua, aceite, etc. intenta hacerlo siempre manteniéndote en las estanterías del perímetro del supermercado y evitando las centrales que estarán llenas de productos poco recomendables.
  3. Haz una lista de la compra y cíñete a ella cuando vayas a comprar.
  4.  No vayas a comprar con hambre. Ir a comprar con hambre aumenta nuestras compras y normalmente hacía productos que no necesitamos o que al final se van a acabar pasando.
  5.  Aléjate de la comida procesada y compra comida real. Eso quiere decir, comprar mayoritariamente productos que no lleven ingredientes ni etiquetas (frutas, verduras, pescado, carne, legumbres, arroz integral…) y si, compras productos etiquetados, que sean los que tengan una lista de ingredientes más corta ya que normalmente serán los menos procesados.

Fuente Original El blog de nutrición

Aceite de palma, todo lo que debes saber


En el último mes o dos meses hemos empezado a recibir información sobre el aceite de palma y una alarma constante de sus perjuicios para nuestra salud. Está claro que hemos de evitar su consumo pero ¿sabes por qué? O mejor, ¿sabes qué es lo siguiente que van a hacer los productores de alimentos y en lo que no tienes que caer? Sigue leyendo y aclara finalmente tus dudas sobre este alimento.

¿Qué es el aceite de palma?

El aceite de palma es un aceite que proviene de la fruta del árbol Elaeis guineensis, nativo del oeste y suroeste de África, dónde ya se utilizaba en la antigüedad para fabricar este alimento. Sí, hace miles de años ya se consumía aceite de palma en la alimentación de la zona, eso sí, sin refinar, cuando el aceite de palma tiene, de forma natural, un color rojizo-anaranjado.

¿Por qué lo utiliza la industria?

La industria utiliza este tipo de aceite tanto para usos alimentarios cómo para productos farmacéuticos o cosméticos. Su éxito radica principalmente en dos motivos:

  • Sus usos tecnológicos: ya que da una interesante a los productos, se conserva fácilmente y tiene un punto de fusión de 35ºC aproximadamente, lo que hace que resulte untuosa y apetecible.
  • Su precio. Por mucho que fuera sabroso (un buen aceite también lo es) la industria no lo elegiría si su precio no fuera tan económico comparado con otros.

¿Antes no existía el aceite de palma?

El aceite de palma se encuentra presente en multitud de alimentos procesados: bollería, pizzas, galletas, masas, tostadas, potitos de bebé, precocinados…y antes también estaba presente en ellos pero bajo el nombre de aceite vegetal. Esta práctica no se permite desde que en 2011 se aprobó el Reglamento 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, pero hasta entonces sólo veías el tipo de aceite que consumías si habían añadido aceite de oliva. Es decir, si les servía para promocionar y vender más.

En la actualidad, gracias a ese reglamento, puedes consultar el tipo de aceite que llevan los productos que consumes simplemente mirando la lista de ingredientes.

¿Por qué es malo para la salud?

El aceite de palma, por su composición en ácidos grasos saturados (en especial de ácido palmítico), podría estar relacionada con el aumento de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Con esto no quiero que extraigas el concepto de que todas las grasas son malas para la salud, que es un concepto que ya debería estar erradicado. En este caso nos referimos al palmítico en particular.

Por otro lado la EFSA, la autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, emitió un informe en el que relacionaba el refinado del aceite de palma, y de otros aceites, con la creación de sustancias que favorecen potencialmente el desarrollo de diferentes tipos de cáncer.

El aceite de palma y el medio ambiente

Además de no ser la mejor opción para tu salud, el aceite de palma reporta otros problemas, no para tu organismo directamente sino para el medio ambiente en general.

Aunque, cómo comentaba antes, el árbol productor de palma es originario de África, los principales productores de aceite de palma son Indonesia y Malasia, países tropicales y húmedos, ideales para el cultivo de palmeras de aceite. Para hacerlo posible, se ha deforestado gran parte de los bosques tropicales de la zona para plantar esta nueva especie, en ocasiones utilizando malas prácticas cómo los incendios provocados.

Según este informe el 45% de la tierra del sudeste asiático utilizada para plantar aceite de palma era hace 30 años bosque. Esto afecta no sólo al calentamiento global, sino a la biodiversidad de la zona ya que las plantas y los animales autóctonos se están viendo eliminados o acorralados a pequeñas zonas. Por otro lado, se han denunciado prácticas abusivas contra los trabajadores en muchas de las plantaciones de este tipo de aceite.

Sumado a todo esto, cómo siempre que no consumimos productos locales, traer los productos desde tan lejos supone una huella de carbono enorme que paga nuestro planeta día tras día. Ya no sólo por tu salud, sino por todos estos motivos, ten en cuenta que contribuir a la utilización de aceite de palma en los alimentos, los cosméticos o incluso en la fabricación de biodiesel no es una buena opción.

No te dejes engañar: mira el conjunto

Antes de terminar el artículo quiero responderte a la pregunta que te he planteado al inicio ¿sabes lo qué es lo siguiente que van a hacer los productores de alimentos y en lo que no tienes que caer?

Cómo siempre que existe una alarma por un nutriente u alimento en concreto la industria correrá a retirarlo. Seguramente pronto podrás ver un croissant sin aceite de palma o unas galletas sin aceite de palma y aquí es dónde viene el engaño y dónde la mayoría de la gente cae de narices. Qué un alimento no contenga un producto insano en su composición, no lo convierte en sano. Es decir, que te vendan unas galletas sin aceite de palma o sin azúcar añadido no las hará menos procesadas y poco adecuadas. Por ello, empieza a mirar los alimentos en su conjunto y a comer comida real. Cuántas menos etiquetas entren en tu cocina, ¡mejor para tu salud!

Fuente Original El blog de nutrición